viernes, 31 de julio de 2009

La influencia de Papá y Mamá en las relaciones de pareja les-gay


Cuando nacemos llegamos al mundo como hojas en blanco y con el tintero en la mano para ir escribiendo nuestra esencia en mente cuerpo y alma.

Para cualquier niñ@ lo mas importante en su vida son sus padres y es de ellos de quien aprenden a vivir. Buscan afecto, guía, permanencia y dependencia además de valor como personas. ¿Y quien no necesita la aceptación de ellos?

A medida que crecemos hacemos o dejamos de hacer en función a sus opiniones, para much@s de nosotr@s esto ha significado una gran ancla que no nos permite ser ni crecer. Un buen ejemplo es como much@s no viven su homosexualidad o lesbianismo por no defraudar a papá y mamá. Prefiriendo renunciar a su felicidad.

Cuant@s de nosotr@s hemos deseado que papá o mamá hubieran sido diferentes y que nos hubieran brindado atención, comprensión, cariño y entrega. La mayoría venimos de un núcleo familiar con problemas o a lo que muchos llaman “disfuncional”. Crecemos con necesidades interiores, con una pésima autoestima, soledad, miedos. Todo por el simple hecho de lo que papas nos decían o no, hacían o dejaban de hacer.

Existen muchos ejemplos de cómo pudieron lastimarnos sus palabras y acciones. Hablemos para empezar de padres que le restaban valor a como nos sentíamos y pensábamos a decir verdad no se tomaban la molestia de preguntarnos si estábamos bien o si había algo que nos faltará; no solo cosas materiales, sino las más trascendentales que son las emociones y sentimientos. Y para los padres que llegan a hacerlo, no creen que es importante pues dicen “es un niñ@ ya se le pasará” “luego se le olvida”, “que problemas puede tener este niñ@, es solo un niñ@”. Pero lo cierto es que para cualquier niñ@, todo lo que dice que le importa, ¡Le importa!

Al haber vivido esto, los resultados crean adultos que piensan y sienten que sus problemas y sentimientos no son significativos y se envuelven en un caparazón que aparenta fortaleza y que todo esta bien con ell@s. No se permiten sentir porque cuando niñ@s aprendieron que sus emociones no valen. Entonces, como podríamos tener seguridad en nosotr@s, amor para con nosotr@s para sentir y creer que podemos entablar una relación de pareja y que para esta nueva persona podamos valer. Pudimos haber tenido padres ausentes, son quienes trabajan obsesivamente, viajan mucho, o nunca se acerca a nosotr@s. Padres que todo el tiempo discutían, o había violencia en casa, entre papá y mamá y te toco a ti también y a tus herman@s. Padres alcohólicos, adictos a alguna sustancia. Padres dependientes de su familia de origen que solo buscan la oportunidad para volver a su casa.

Padre que solo se quejaba de tu madre y te contaba todos los pormenores de la relación y de lo horrible que es el matrimonio o las mujeres, o madre que te hablaba de tu padre el martirio del matrimonio y que todos los hombres son iguales. Madre solo o padre solo, ya sea por divorcio, separación, muerte o soltería. O simplemente padres que parecían robots, fríos y distantes entre ellos y hacia contigo, comportándose sistemáticamente sin emoción.

Piensa un momento, ¿Cómo fueron tus padres, como los viste? ¿Con qué idea creciste acerca del matrimonio, de las parejas? Deja de leer y recuerda como te sentías cuando eras niño.

¿Cómo te sientes ahora que eres adulto? ¿Encuentras semejanzas en tus relaciones y la de tus padres o tu idea de pareja?

Podrías preguntarte porque tienes o haz tenido las relaciones que hasta hoy haz encontrado. Aunque muchas veces queremos negar que elegimos a alguien que tiene mucho parecido a uno de nuestros padres, esto es una realidad, de alguna u otra forma buscamos una persona que nos haga sentir seguros y como en casa, porque es lo que conocemos. Es por ello que en ocasiones nos encontramos con una pareja que mas bien parece nuestro papá o mamá, que esperamos nos cuide, nos de el afecto que no tuvimos, la seguridad y protección y que resuelva nuestros problemas. Lo mejor seria estar con una pareja que sea tu compañer@, que amb@s estén en un mismo peldaño, que caminen junt@s hacia sus planes de vida, no esperar que el otr@ nos de todo aquello que cuando niñ@s no tuvimos. Si buscas que tu pareja cubra tus vacíos estas entrando en una relación peligrosa y dañina que no te llevara a un sendero de estabilidad y amor, pues estarás exigiendo algo que a tu pareja no le corresponde resolver, pues son vacíos que tus padres dejaron en ti y es con ellos con los que hay que arreglar las cosas, no le cargues a tu pareja lo que no le toca.

Aprendemos e imitamos lo que conocemos, recuerda que en la infancia es de ellos de quien más podemos adquirir el como ser y hacer. Ellos son la primer y larga experiencia que tenemos de las relaciones de pareja. De ahí puede surgir una buena impresión, convicción de las relaciones y sexos. O un miedo, desconfianza e incredibilidad en las uniones amorosas.

Ahora pasemos a otro tema que viene de nuestros padres que nos perturba en las relaciones, en especial a lesbianas y gays.

Recuerda que mensajes haz recibido de ellos acerca de la homosexualidad. Que se decía en casa al respecto. Descalificaciones para referirse a los hombres gays como: pervertidos maricas, que asco dos hombres juntos, eso no puede llamarse relación, no existe, están condenados al fracaso, solo buscan sexo. O de las mujeres lesbianas: locas machorras, les falta un hombre, que horror, eso no puede ser una familia. Y para ambos: están destinados a estar sol@s, esas supuestas relaciones no duran, no es normal.

Son mensajes que nos hieren muy profundamente, pues repercuten en como nos sentimos en pareja, las falsas creencias que quedaron en nosotr@s y las dudas a lo que nos espera.

Esto lo pudieron haber dicho desde que éramos niñ@s sin saber que seriamos parte de esa multitud a la que despreciaban. O bien, cuando ya lo supieron y se la pasaron violentándonos con indirectas o directas acerca de la homosexualidad. Sea cual fuere el caso, nos deja marca para establecernos en pareja. Much@s de nosotr@s podemos temerle a las relaciones porque nuestros padres nos ayudaron a que así fuera, pues nosotr@s creemos en ellos. Ojo, es tiempo de que creas por ti.

Una parte muy relevante para que comiences el camino hacia la construcción de relaciones afectivas estables, es en definitiva, que vayas haciendo una bitácora de todo lo que sucedió en tu infancia, con tus padres o personas importantes para ti. Las creencias y los miedos que sientes. Como imaginas las relaciones, y a las personas para amar. Como fue la relación entre tus padres y si tú estas imitándola y te esta perjudicando. Recuerda que este es el primer punto de análisis tuyo, de tu vida y tus aprendizajes. El irte dando cuenta te dará la posibilidad de cambiar para mejorar, de creer para crecer. Para formar tu propia familia.



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